
| Preparación | Colocación |






• endurecimiento [ladrillos, baldosas, hormigón, asfalto, madera, etc.] no necesitan un especial tratamiento y son adecuados para la colocación directa del césped artificial [pozos, hendiduras, u otras desigualdades deberán ser reparados previamente];
• jardines son despojados de la antigua vegetación para después nivelar la tierra con la pala y el rastrillo. Aunque no es imprescindible ya que se puede colocar una capa de unos 1-2 centímetros de arena amarilla para después compactar con ayuda de una pequeña apisonadora o bandeja vibrante de alquiler, que se pueden encontrar en establecimientos que vendan materiales de construcción, pudiéndose conseguir por un precio de no superior a 25 euros diarios. Con este paso obtenemos una superficie llana, que además permite un buen filtrado de agua;
• pequeños campos de deporte precisan por lo general de una base de 5 hasta 10 cm de lava gruesa 0/16, esparcido con 1 cm de grano fino 0/3, y que se allana con la apisonadora;
• grandes campos de deporte normalmente necesitan un sistema de drenaje compuesto por ranuras con mangueras y con finas perforaciones cada 4 metros, sobre una profundidad media de 60 cm bajo el campo de segado. El terreno se rellena después con 40 cm de arena de río que se nivela y bordea con piedras amontonadas formando un muro. Encima está la capa que permite que sea para uso deportivo, unos 10 cm de grosor, de una mezcla de lava y gránulos de elastómero [4-10 mm granos], cuya función ofrece una notable amortiguación por su base más estable.







